Blue Nature  
Birding and nature tours

Cultivos inundados

Precio *

Horario **

Fecha **

22€ por persona

Inicio 07.00 - Fin 13.30 aprox.

Sábado 11 de junio

Qué incluye

Qué no incluye

Especies posibles

- Transporte en furgoneta
- Medidas prevención COVID
- Guía ornitológico
- Seguro RC y accidentes
- IVA

- Comidas
- Bebidas

Rascón, morito, calamón, aguja colinegra, combatiente, agachadica común, andarríos bastardo, garza imperial, avetorillo, martinete, carricerín común, porrón pardo, etc

* Mínimo de 3 y máximo de 5 participantes.
** Puede sufrir modificaciones

Campos de cultivo en su segunda primavera

Mientras otros rincones de la Comunidad de Madrid sufren la sequía del verano, la Comarca de las Vegas, de naturaleza agraria y ribereña, sufre la inundación intencionada de una gran superficie de fincas privadas destinadas al cultivo. El agua viene por canales desde el río Jarama, antes de desembocar en el Tajo regando los campos de la vega y generando, con el agua residual, enormes humedales estacionarios.

Los meandros abandonados del río y el relieve de antiguas graveras facilita la acumulación de agua en determinados puntos, que sirven de refugio para muchas aves acuáticas.

Aguja colinegra en zona de cultivos.

Carricerín común entre la vegetación palustre.

Las protagonistas en estas fechas, sin lugar a duda, son las limícolas, pues en estas fechas están citadas una docena de especies de este grupo. Algunas se pueden observar año tras año, como es el caso del andarríos bastardo o la aguja colinegra. Otras son más esquivas y solo unos pocos han tenido la suerte de citarla en este lugar, como es la canastera común o el archibebe oscuro.

Las aguas someras y las zonas de cultivos encharcados crean el ambiente idóneo para este grupo de aves. Crustáceos y otros invertebrados se concentran bajo los cultivos o enterrados tratando de ocultarse de sus depredadores, las limícolas y otras aves.

Iniciaremos nuestra actividad en uno de los meandros abandonados del río Jarama. Allí limícolas como las cigüeñuelas o las avefrías se concentran al amanecer. Otras aves como anátidas y garzas se refugian por la noche en sus extensos carrizos. Sin duda, esta primera parada, es un buen punto para buscar aves palustres como el carricerín común o el carricero tordal, aunque la lámina de agua también brilla por su interés. No será difícil dar con alguna anátida escasa, como pueden ser la cerceta carretona o el porrón pardo

Tras esta breve visita a primera hora del día, pondremos rumbo al sur hacia las antiguas graveras y los cultivos inundados donde podremos tener más oportunidades de observar otras especies de garzas, algunas tan escasas como la cangrejera o el martinete.

La abundancia de insectos en esta fecha llena el cielo de aviones zapadores, golondrinas y vencejos, mientras los abejarucos persiguen las abundantes libélulas. Las lavanderas boyeras se aprovechan de esta explosión de mosquitos cazando desde el suelo. 

Prácticamente todas las garzas se han dado cita en esta comarca, aunque la más abundante por estas fechas es la garza imperial que cría en los humedales del Parque Regional del Sureste, así como dos aves muy tímidas, el rascón y el calamón que con suerte asomaran la punta de su pico o reclamarán desde la densidad de la vegetación palustre.

Morito en una de las zonas encharcadas.

El sonido de los humedales estacionarios es lo que caracteriza el lugar, los bandos mixtos de limícolas se mueven sin parar y las garzas sumergen casi por completo su cuerpo para hacerse con el alimento que, gracias al riego de los cultivos, abunda por todas partes.

Detalles y recomendaciones

- Calzado y ropa apropiados para la época. 
- Material óptico (telescopio muy recomendable). 
- Consultar la meteorología.
- Leer detenidamente la información de la excursión.
- Las reservas deben hacerse al menos con 7 días de antelación.

Macho de bengalí rojo con material para el nido.

 

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Contactaremos contigo tan pronto como sea posible.