Blue Nature  
Birding and nature tours

Laderas de Mondalindo

Precio*

Horario**

Fecha**

24€ por persona

Inicio 07.30 - Fin 13.30 aprox

Domingo 12 de julio

Qué incluye

Qué no incluye

Especies posibles:

- Transporte en furgoneta
- Medidas prevención COVID
- Guía ornitológico
- Seguro RC y accidentes
- IVA.

- Comidas.
- Bebidas.

Rabilargo, chova piquirroja, zarcero políglota, curruca mirlona, carrasqueña, tomillera, zarcera. rabilarga, capirotada, roquero rojo y solitario, acentor, escribano hortelano, montesino y soteño, etc

* Mínimo de 3 y máximo de 5 participantes
** Puede sufrir modificaciones

Laderas y matorrales, un ambiente olvidado.

Amaneciendo pronto y con el objetivo de evitarnos las horas calurosas del día, pondremos rumbo a Bustarviejo, municipio de la Sierra Norte de Madrid, en el que se eleva la Cuerda de las Cabezas con el Pico Mondalindo destacando por encima de los 1800 metros. A lo largo de sus laderas se extiende una enorme superficie de matorrales de orientación sur, perfectos para la observación de aves.

Los afloramientos rocosos y la cercanía a los territorios de cría de muchas rapaces elevan el interés de este territorio que se encuentra protegido casi en su totalidad. Además, la fecha es perfecta para la observación de aves estivales. 

Juvenil de curruca rabilarga

Macho de roquero solitario.

El carácter matorralizado de las laderas es sin duda el aspecto más atractivo de la zona, favoreciendo la aparición de una elevada variedad de aves típicas de estos ambientes. Sin duda, las más abundantes son las currucas, pudiéndose observar 5 especies en la zona arbustiva y otras 2 en la arbolada, haciendo un total de 7 distintas. La más atractiva es la curruca tomillera que, en Madrid, concentra una pequeña población estival.

Junto a ella escucharemos y buscaremos entre los matorrales a otras especies como son a curruca carrasqueña, la zarcera, la rabilarga o la capirotada o encontraremos a sus inexpertos juveniles esperando alimento de los progenitores.

Otro de los atractivos de esta subida al techo de la Cuerda de las Cabezas, son los afloramientos rocosos. En ellos crían dos especies emblemáticas de los hábitats rupícolas, los roqueros. Tanto el solitario como el roquero rojo son fáciles de observar en el ambiente pedregoso de las laderas. Por estas fechas estarán atareados buscando alimento para sus hambrientos pollos. Sobre ellos se dibujan las siluetas de grandes rapaces como buitre negro o buitre leonado y con posibilidad de observar en vuelo a una gran variedad de córvidos, entre los que destacan la chova piquirroja y el rabilargo, más frecuente en las zonas arboladas de las cotas bajas.

La subida demanda un cierto esfuerzo, pero se puede realizar cómodamente. Además, seguiremos un ritmo adecuado a la observación de aves para no perdernos detalle de algunas tan bonitas como los escribanos, ya que, a las 3 especies residentes (escribano soteño, montesino y triguero), se suma el escribano hortelano. Su canto inunda las laderas de muchas regiones y dejará de sonar a finales de verano, cuando retome su vuelta a los cuarteles de invernada.

Fringílidos, gorriones y pájaros carpinteros resuenan a lo largo de todo el itinerario mientras aviones roqueros y golondrinas revolotean por encima de las urbanizaciones de Bustarviejo, capturando los insectos que tanto abundan por estas fechas.

Hembra de roquero rojo con alimento para pollos.

El paisaje, el sonido del verano y los colores de las aves que nos acompañan, le dan una personalidad única al lugar. Tras una mañana en las laderas de Mondalindo habremos disfrutado de sus habitantes contagiándonos de su naturaleza.

Detalles y recomendaciones

- Calzado y ropa apropiados para la época. 
- Material óptico (telescopio  recomendable). 
- Consultar la meteorología.
- Leer detenidamente la información de la excursión.
- Las reservas deben hacerse al menos con 7 días de antelación.

 Macho de escribano hortelano.

Si tienes cualquier duda o consulta, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. 
Contactaremos contigo tan pronto como sea posible.