Blue Nature  
Birding and nature tours

Valdebebas, final del invierno.

Precio

Horario

Fecha*

17€ por persona

Inicio 09.00 - Fin 13.00 aprox.

Miércoles 03 de febrero

Qué incluye

Qué no incluye

Especies posibles

- Medidas prevención COVID
- Guía ornitológico
- Seguro RC y accidentes
- IVA

- Comidas
- Bebidas.
- Transporte

Escribano triguero, colirrojo tizón, milano real, busardo ratonero, zorzal común, agateador europeo, curruca rabilarga, curruca cabecinegra, petirrojo, etc

* Puede sufrir modificaciones


El invierno y sus últimas sopresas.

El parque Felipe VI de Valdebebas se ha convertido, sin lugar a dudas, en un recurrente lugar de visita para muchos aficionados a la observación de aves. Su vegetación autóctona y su ubicación a las afueras de la capital, son los dos factores que han convertido a este rincón de la cuenca del Jarama en un lugar predilecto para muchas especies de aves, que o bien en invierno o bien en su migración, hacen parada aquí.

La red de árboles frutales y los pequeños arroyos que lo atraviesan reúnen las cualidades suficientes para acumular suficiente alimento como para alimentar a muchas aves invernantes.

Macho de jilguero lúgano.

Macho de gorrión moruno.

Al tratarse de un parque urbano, la afluencia de visitantes aumenta durante el fin de semana, por ello, asistiremos a mitad de la semana para evitar las masificaciones y poder observar a las aves en su íntima búsqueda diaria de alimento. Es un lugar donde los jilgueros lúganos se concentran en los pocos alisos que crecen junto a los arroyos. En el borde gorriones molineros, morunos, pinzones, carboneros y herrerillos se alimentan juntos.

En el cielo el paso de algunas rapaces puede sorprendernos tan cerca de la capital. No será difícil observar algún milano real o con suerte aparecerá el sigiloso gavilán en busca de alguno de los fringílidos que se alimenta en las praderas del parque.

Los fríos del norte de Europa y de la cornisa cantábrica mueven una gran cantidad de aves en dirección sur. Huyen de la escasez de alimento y de las bajas temperaturas. Afortunadamente en su camino se encuentran con lugares como este. En invierno concentra una enorme población de túrdidos llegados de latitudes septentrionales, sobre todo de mirlos y zorzales comunes, pero no es raro toparse con algún zorzal alirrojo o incluso con el menos frecuente aún zorzal real. Por otro lado, los carpinteros, aunque no tienen unas enormes extensiones de orla forestal, encuentran en los chopos que acompañan a los arroyos el alimento para seguir adelante y se pueden observar varios picos picapinos. Mientras los pitos reales hacen lo propio en los hormigueros desde el suelo.

Los colirrojos tizones, las tarabillas y las lavanderas buscan las pocas nubes de insectos que revolotean junto a caminos y en el borde de los arroyos. No será difícil toparse con algunas aves más crípticas como las cogujadas o los bisbitas que se mueven con soltura entre la vegetación, casi siempre levantando el vuelo antes de ser detectadas posadas.

Un poco más arriba en el borde de la zona forestal, los pequeños mosquiteros revolotean incansables junto con reyezuelos listados y los coquetos mitos.

Zorzal alirrojo.

En definitiva, este rincón de 470 hectáreas recrea unos ambientes y unos micro-hábitats de los que las aves han sabido sacar provecho durante todas las épocas del año, pero sobre todo durante el invierno y el paso migratorio, haciendo las delicias de los observadores de aves.

Detalles y recomendaciones

- Calzado y ropa apropiados para la época. 
- Material óptico.
- Llevar agua y algo de comer para el viaje. 
- Consultar la meteorología.
- Leer detenidamente la información de la excursión.
- Las reservas deben hacerse al menos con 7 días de antelación.

Grupo de estorninos pintos en plumaje invernal.

Si tienes cualquier duda o consulta, no dudes en ponerte en contacto con nosotros. 
Contactaremos contigo tan pronto como sea posible.